Condenamos enérgicamente esta nueva agresión imperial que ha usado como pretexto un supuesto involucramiento en el narcotráfico por parte del gobierno venezolano y en particular del presidente Maduro.

El imperialismo estadounidense ha culminado en horas de la madrugada del sábado 3 de enero de 2026 la escalada militar y naval contra Venezuela al bombardear diversas instalaciones en Carcas y en diversos puntos de los estados de Miranda, La Guaira y Aragua además de secuestrar al presidente Nicolás Maduro y a su esposa Cilia Flores. Condenamos enérgicamente esta nueva agresión imperial que ha usado como pretexto un supuesto involucramiento en el narcotráfico por parte del gobierno venezolano y en particular del presidente Maduro. Es larga la historia de mendacidades usadas por Washington para legitimar sus agresiones que no tienen otro fundamento que la dominación con fines geopolíticos, la extracción de recursos naturales y la expoliación de los pueblos de la periferia capitalista.

En 1954 acusó al gobierno de Jacobo Arbenz de estar en manos del comunismo para derrocarlo como lo hizo también en Chile en 1973 para igualmente derrocar a Salvador Allende. En 1964 argumentó un ataque naval nunca probado en el Golfo de Tonkín para escalar la guerra contra Vietnam. En 2001 invadió a Afganistán acusando a dicho país de haber estado involucrado en los atentados terroristas del 11 de septiembre de aquel año. Y en 2003 acusó a Irak de poseer armas de destrucción masiva lo cual fue demostrado ser falso. Hoy el mundo presencia con asombro un bombardeo en Venezuela y el secuestro del presidente Maduro y su esposa acusando al primero de ser jefe de un supuesto cartel del narcotráfico cuya existencia incluso ha sido puesta en duda. Al mismo tiempo, el presidente Trump ha indultado al expresidente hondureño Juan Orlando Hernández a quien la propia justicia estadounidense había condenado a 45 años de prisión después de haberle comprobado su involucramiento en acciones que hicieron de Honduras un narcoestado. Este doble rasero demuestra que no es el narcotráfico sino el petróleo la causa de la agresión imperialista.

La política expansionista imperial de los Estados Unidos al amparo de un supuesto combate al narcotráfico amenaza con expandirse hacia otros países. Caída Venezuela, México, Colombia, Cuba y Nicaragua se encuentran en el programa del Corolario Trump a la Doctrina Monroe en la región. Estados Unidos en su confrontación con China y Rusia busca convertir al continente americano y en particular a América Latina en la parte fundamental del hemisferio que considera que le pertenece. Ha logrado revertir el ciclo de gobiernos progresistas logrando que sus aliados naturales, las fuerzas neofascistas, logren con su ayuda indudable obtener triunfos en Argentina, Chile, Bolivia, Ecuador y en Perú. El crecimiento de una derecha con tintes fascistas es la quinta columna de las agresiones en contra de la soberanía de los países de América Latina. El imperialismo y el neofascismo son las dos caras de la misma moneda expansionista en la región.

El Frente Comunicacional Antifascista hace un llamado a todas personas y organizaciones que luchan por la democracia y la soberanía a que unan esfuerzos para detener esta expansión, a que denuncien por todos los medios que tengan a su alcance  esta nueva infamia que se suma a todas las que ha cometido la Casa Blanca en el mundo entero, a que se expresen en las calles y plazas y en todos los medios de comunicación que estén disponibles para hacer conciencia de que el mundo y en particular nuestra región, viven hoy momentos de sumo peligro por un poder que está mostrando que no tiene límites en acabar con la democracia, los derechos humanos, la independencia y la misma subsistencia de nuestros pueblos.

¡Alto a la agresión imperialista contra Venezuela!

¡No al fascismo que nos amenaza!

Deja un comentario

Tendencias