En las primeras horas de este 28 de febrero de 2026, el mundo conoció la realización de una nueva agresión imperialista a Irán y una muestra más de la barbarie que los Estados Unidos están mostrando en los más diversos lugares del planeta. En esta ocasión, el ataque a Irán fue una acción coordinada con Israel y sometió a un bombardeo no solo a Teherán, la capital iraní sino a quince ciudades más entre las cuales se encuentran Ishafam (instalaciones militares e industria nuclear), Qom (ciudad santa), Bushehr (importante puerto y lugar de la principal planta nuclear iraní). Particularmente estremecedor es el caso de la ciudad de Minab donde el bombardeo imperialista y sionista arrasó con una escuela y mató a aproximadamente 85 niñas.
La agresión estadounidense e israelí ha dejado en los primeros conteos a aproximadamente 200 personas muertas, 700 más heridas y ha afectado a aproximadamente 24 provincias del país. Con esta nueva criminal acción de guerra que se une a la de Venezuela acontecido el 3 de enero, la Casa Blanca muestra una vez más que no tiene límites en sus propósitos de asegurarse los recursos energéticos y naturales que le aseguren mantener su hegemonía imperial frente al ascenso de China. El sometimiento de Irán a través de un vasto despliegue militar implicaría el control de una de las reservas más grandes del mundo en materia de petróleo, gas y minerales críticos, el corte del suministro de petróleo a China quien compra aproximadamente el 80% del petróleo iraní, el control del estrecho de Ormuz por donde transita entre el 20 y 25% del petróleo que consume el mundo y la consumación del control del medio oriente por la alianza imperialista y sionista.
Una vez más, el imperio estadounidense ha esgrimido un pretexto que busca legitimar una agresión que tienen propósitos de dominio expansionista: la amenaza bélica que significa el pacífico programa nuclear iraní. Esto es tan falso como la existencia de armas de destrucción masiva en Irak y como la existencia de una expansión del narcotráfico desde Venezuela. Lo que si es cierto es que el ataque imperial pone a todo el medio oriente ante el riego de una regionalización de la guerra y al mundo ante el inminente peligro de una guerra que podría extinguir a la humanidad.
¡Unidad para salvar al mundo de una conflagración mundial!
¡Movilización para detener a un imperialismo genocida y fascista!
FRENTE COMUNICACIONAL ANTIFASCISTA.






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